¿Qué tipo de programas estamos descargando  en nuestros hijos?

¿Qué tipo de programas estamos descargando en nuestros hijos?

Por: Paulette González Boysselle

¿Sabías que durante los primeros 7 años de un niño es cuando absorben todos los programas con los que va a operar el resto de su vida?  Yo no tenía idea de esto hasta que leí el libro de Bruce Lipton “Biología de la creencia “ y de verdad me quedé en shock al conocer esta información y el impacto que tiene,

Bruce Lipton hace una analogía que me encanta, para comprender este concepto. La analogía es ver el cerebro del niño como si fuera una computadora nueva, que no tiene nada descargado y para poder operarla le instalas los programas que necesitas. Por ejemplo, instalas Microsoft Office para poder operar hojas de Word, Excel, Power Point y así vas instalando los programas que te proporcionen las herramientas necesarias para operar de la mejor manera y tener los mejores resultados. Siguiendo con la analogía, en  estos  primeros 7 años de vida los niños  descargan los programas con los que van a operar, no su computadora, sino su vida! Esos programas son los que van a REGIR gran parte de su vida! 

Este concepto, nos lleva a una pregunta fundamental: ¿QUÉ TIPO DE PROGRAMAS ESTAMOS INSTALANDO EN NUESTROS HIJOS?

Si un niño crece escuchando frases como "no eres bueno para eso", "el dinero es difícil de ganar" o "la vida es un sufrimiento", es probable que estas creencias se conviertan en su realidad porque son los programas que está descargando en su cerebro.

Por otro lado, si el niño crece con mensajes como "eres capaz", "puedes aprender cualquier cosa que te propongas" , "el mundo está lleno de oportunidades",”estamos en este mundo para amar y ser amados”, o “es mejor dar que recibir”… sus creencias lo empoderarán para enfrentar la vida con confianza y resiliencia porque está llenando su cerebro de programas positivos.

Cómo podemos fomentar programas POSITIVOS en nuestros hijos:

  1. Lenguaje positivo y afirmaciones: Evitemos el uso de frases limitantes y sustituyámoslas por afirmaciones que refuercen la autoestima y el sentido de capacidad en el niño.
    • En lugar de "Eres malo en matemáticas", decir "Con práctica puedes mejorar mucho en matemáticas".
    • En lugar de "No hagas eso, te va a salir mal", decir "Inténtalo, cada error es una oportunidad de aprendizaje".
  2. Ejemplo y modelaje: Los niños aprenden más de lo que ven que de lo que les decimos. Si queremos que crean en sí mismos, es importante que vean a sus padres enfrentando desafíos con actitud positiva y resiliencia.
  3. Ambiente de amor y seguridad: Un niño que crece en un entorno de apoyo y amor desarrolla una base emocional sólida. El refuerzo positivo, el contacto físico y la validación emocional fortalecen su autoconfianza.
  4. Cuentos e historias inspiradoras:  Contar historias con mensajes de superación, empatía y valentía puede ayudar a implantar creencias fortalecedoras en el niño.
  5. Fomentar la autonomía: Permitirles tomar decisiones, equivocarse y aprender de sus errores les ayuda a desarrollar seguridad en sí mismos y un sentido de control sobre sus vidas.

El impacto a largo plazo

Un niño que ha crecido con programas mentales positivos se convertirá en un adulto con confianza, creatividad y capacidad de adaptación y que al mismo tiempo aporte algo positivo a su comunidad. En cambio, aquellos que han internalizado creencias limitantes pueden enfrentar dificultades para salir de su zona de confort o alcanzar su máximo potencial.

Como padres y educadores, tenemos la oportunidad –y la responsabilidad– de sembrar en nuestros hijos creencias que los impulsen a vivir con seguridad, amor y entusiasmo. Lo que les enseñemos hoy será la base de su vida mañana. Es momento de programar en ellos una mentalidad de éxito, felicidad, abundancia y amor.

Necesitamos convertirnos en seres más conscientes y más positivos  para poder  evolucionar como humanidad.  Para poder transmitir programas positivos tenemos que empezar por ver nuestros propios programas  y transmitir los que sirven. Los que no nos sirven hay que  eliminarlos y reemplazarlos por otros que sí para poder pasarlos a las siguientes generaciones.

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